Nuestro entorno

En pleno corazón del Pirineo Aragonés se encuentra Sallent de Gállego, un pintoresco pueblo de montaña enclavado entre las altas cumbres de las sierras interiores pirenaicas. Ocupa la parte más alta de la comarca Alto Gállego, en un valle de alta montaña donde las cimas rondan los tres mil metros, numerosos torrentes de agua fluyen y los extensos pastos estivales, los ibones, la nieve y los bosques abundan.  En este lugar encontramos diferentes espacios naturales protegidos ya que además de formar parte de la Reserva de la Biosfera Ordesa y Viñamala, aquí encontramos dos de los Monumentos Naturales de los Glaciares Pirenaicos; Lugares de Importancia Comunitaria como son: Cabecera del Río Aguas Limpias, Tuberas del Macizo de los Infiernos, Pico y Tuberas del Anayet y Monte Pacino; y la Zona de Especial Protección para las Aves Viñamala.Las Sierras Interiores (Partacua y Tendeñera) constituyen una auténtica barrera bioclimática, una pantalla pluviométrica que retiene las precipitaciones y la humedad de procedenia atlántica (vientos del NO que atraviesan el Portalet) y tan apenas permite el paso de las mismas hacia el sur. Este fenómeno es bien visible sobre la vegetación, ya que es aquí donde se encuentran las selvas montanas húmedas, de árboles caducifolios: el bosque mixto y los hayedos, ya que las precipitaciones son regulares a lo largo de todo el año.El denominado bosque mixto es una vistosa formación que tiñe de color los otoños en los fondos de los altos valles, donde las frondosas muestran sus mejores galas: avellanos, olmos, fresnos, abedules y álamos. Junto a ellos aparecen también los hayedos. El hayedo del Pacino atesora uno de los ejemplos de plantas raras,  Cypripedium calceolus, un auténtico endemismo propio de este lugar conocida popularmente como zueco o zapatito de dama, debido a la forma que presentan sus pétalos de color amarillo. Esta flor forma parte del Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón y está férreamente protegida. Es una de las 33 especies de orquídeas localizadas en el término de Sallent de Gállego.A partir de 1600 m y hasta 2200 m de altitud, donde el frío ya es un elemento muy destacable y la nieve puede estar presente entre 5 y 7 meses al año. En estas condiciones tan estrictas sólo un árbol, el pino negro, está adaptado para la supervivencia. Por encima de este límite del bosque, allí donde los pedregales y la escarpada orografía lo permiten se desarrollan los pastos naturales que pueden desarrollarse más o menos de forma discontinua entre 2200 m y 2600 m. La llegada del mes de julio convierte los prados en el escenario de las flores alpinas, espectáculo fugaz que trata de aprovechar el corto verano de la alta montaña.Este relieve comenzó a formarse hace 300 millones de años, pero fue hace 50 millones de años, durante la orogenia alpina, cuando las cumbres se plegaron, elevaron y rejuvenecieron. Posteriormente, la importante actividad glaciar y la acción fluvial han contribuido a darle su aspecto actual. Testigos de un clima pasado, todavía se conservan el glaciar del Macizo del Infierno y algunos heleros en el Balaitús.Las cumbres más altas, en torno a los 3000 metros, se erigen vigorosas al norte. Balaitús y los picos del Infierno, entre otros. Las calizas, areniscas, granitos y rocas metamórficas resaltan en el paisaje frente a las pizarras situadas en las zonas más deprimidas de los valles.En esta zona conocida como Pirineo Axial, eje de la cordillera coincidente en términos generales con la divisoria de aguas y frontera entre España y Francia, destacan la “Marmolera” del Infierno, el pico Anayet y el pico Midi d’Ossau. Estos dos picos son dos testigos de los diferentes episodios volcánicos en los que el magma salió directamente al exterior.También resultan especialmente interesantes las areniscas y conglomerados de un marcado color rojizo de la divisoria entre la Canal Roya y Culibillas.